Saltar al contenido
Ultimas Noticias de Bolivia

Mitos sobre la mujer tarijeña

11 marzo, 2013

mujer tarijeñaPara una gran mayoría el termino ser “hecha la buena”, se refiere a alguien muy bonita o adinerada por lo tanto demasiado vanidosa y pretensiosa. Pero para otros significa el estar aparentando lo que no se es, es decir que cuando no se es buena se es mala, y cuando no se es santa se es… diabla.
La mujer tarijeña es muy “hecha la buena”, es algo que se escucha repetir con mucha frecuencia en conversaciones con amigos, familiares, colegas, y hasta en charlas casuales con desconocidos, el rumor se oye en la antesala de algún consultorio, en alguna fila de espera, o en una reunión donde se llega como invitado y se escucha hablar con mucha soltura sobre estos temas que al parecer se convirtieron en charla de lobby.

Esta afirmación despierta sin duda curiosidad, ¿por qué se piensa esto de la mujer tarijeña? Para descartar la posibilidad de que esto podría tratarse de un comentario que de forma casual llega con insistencia a unos oídos más que a otros, se realizó la indagación en otros entornos para descartar tal posibilidad.
Se descubrió de que no sólo responden afirmativamente a esta consideración sino que además se prestan explicaciones y ejemplos de porque es que la mujer tarijeña es considerada como “hecha la muy buena”.
Resumiremos las opiniones que brindan un concepto más general sobre la forma de pensar de algunos ciudadanos y ciudadanas de Tarija: ¿La mujer tarijeña es “muy hecha la buena”?
“Es que son mujeres muy lindas. Estos son comentarios que se dan sólo entre mujeres, ‘la mujer es destructora de la propia mujer’ no pueden ver una mujer bonita, ni exitosa que ya andan generando comentarios para destruir la imagen que envidian en el interior y que critican alegremente y en viva voz”.
El comentario de Esteban Gamarza Pino, ingeniero agrónomo, 54 años de edad, tarijeño que ofrece una explicación que generaliza el pensar de más de una persona que consideró que este rumor estaría motivado por los celos y las envidias de las propias mujeres.
M.L.G., funcionaria pública, de aproximadamente 32 años de edad, confirmó esto muy a su manera cuando dijo: “las mujeres tarijeñas no reparan en adquirir buena ropa, lencería, maquillaje, cuestiones reductoras para tener mejor cuerpo, le gusta impresionar, no por nada tenemos en Tarija casos de mujeres que por estar muy lindas terminaron en un cajón”, dijo.
Para una gran mayoría el ser “hecha la buena”, significa alguien muy bonita o adinerada por lo tanto demasiado vanidosa y pretensiosa. Pero según testimonios tanto de hombres como de mujeres, significa también el estar aparentando lo que no se es, es decir que cuando no se es buena se es mala, y cuando no se es santa se es… diabla.
El comentario anónimo de un empresario tarijeño dedicado a la compra y venta de maquinaria e insumos para la agricultura, traduce el concepto de forma sencilla con esta explicación: “Las mujeres tarijeñas son hechas ‘las cartuchas’, les gusta aparentar que no hacen nada que son muy santas, hacen mucho esfuerzo para fingir y se están preocupando siempre del qué dirán. Lo que no saben es que no hay cartuchas hoy en día”.

El aparentar y el criticar
Lo cierto que es que resulta triste aparentar lo que no se es, pero también es cierto que criticar tampoco es productivo, de esto da cuenta la siguiente frase: “muchos me critican pocos me conocen”.
Ni aparentar es bueno, ni criticar lo es, sin embargo ambas prácticas tienen mucha relación ya que responden a una forma de lograr aceptación y reconocimiento en el entorno social, aseguró la psicóloga tarijeña Margot Zubieta.
“Las personas suelen usar esta forma de relacionarse con los demás, es decir los que aparentan y los que critican, en el fondo están siendo personas complacientes que solo intentan encajar mejor y se valen de ciertas estrategias para evitar el rechazo y se acostumbran a formas de ser, de hablar, de vestir que no necesariamente responden a lo más auténtico de nuestra manera de ser”, explicó.
En una sociedad pequeña como la nuestra no es de extrañar que se generen este tipo de comentarios- agregó la psicóloga, ya que así como hay muchas personas pendientes de los dictados y adelantos de la moda y desdeñan a las personas que consideran inferiores y adulan a los que piensan superiores, sucede también que hay personas que no están interesadas en nada de estos dictámenes sociales, consideran inferiores a los que sí lo están y se identifican con los que tienen pensamiento similar.

Lo que comunica la actitud
No es tarde para aclarar que desde ningún punto de vista se está aceptando esta afirmación sobre las mujeres tarijeñas como un hecho a verificar o siquiera a validar, entendemos bien que el tema aquí procura precisar el por qué surgen estos rumores considerándose algunas alternativas de explicación ya sea que estos tengan fundamento o no.
Así también lo aclara nuestra entrevistada, a tiempo de enfatizar que no se puede, ni se debe, generalizar una opinión sobre las personas, más aún de las mujeres que frecuentemente son víctimas de todo tipo de generalizaciones que dañan su reputación e imagen.
“Lo que sucede es que las mujeres cargamos con prejuicios y mitos sobre nuestra propia sexsualidad y nos cuesta desinhibirnos, es por esta razón que muchas mujeres evitan mostrarse como realmente son. No se trata de estar aparentando ser santas o entregadas al máximo, el tema es que muchas piensan que un gesto atrevido de ellas puede ser mal interpretado por el hombre que puede molestarse por considerarla demasiado experimentada”, aclaró la psicóloga. Las actitudes comunican de forma clara que es lo que está pasando, lo que sucede con las críticas y los rumores es que solo ven el tema de forma muy superflua, añadió.
“Las mujeres reprimen muchas capacidades de actitud, de ser y de amar, por el temor a ser vistas como ‘muy experimentadas’, esto a pesar de que se vean mujeres muy a gusto con sus cuerpos, con un aspecto que nos hace pensar que son seguras por su forma de vestir, pero por cuestiones de ideología social no pueden dejar de mostrarse recatadas ante el sexo opuesto”, dijo.
Esta forma de actuar tiene mucho que ver con los roles “activo y pasivo” que se dan en la relaciones amorosas- acotó la psicóloga, ya que todavía se mantiene este mito sobre los roles, es decir el hombre con el papel de la dominación masculina y la mujer con la sumisión que es parte del rol femenino.
Aprendiendo y reconociendo que en la vida no todo es lo que aparenta ser y tomando en cuenta que ciertas actitudes y comportamientos bien pueden responder a una forma alternativa de expresarnos, podremos a partir de este reportaje añadir más elementos en esta tan peculiar charla de lobby.

A %d blogueros les gusta esto: