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Motín en la cárcel tras aislamiento con 3.000 reos tras un muerto con Coronavirus y otro sospechoso

13 mayo, 2020

Un grupo de al menos 19 personas que estaban en el mismo sector del penal de Palmasola, en Santa Cruz, y en contacto con los fallecidos, están confinados y bajo estricto control. Régimen aplica cinco medidas.

Uno de los sectores de la cárcel de Palmasola, de Santa Cruz, donde se encuentran al menos 3.000 privados de libertad, se encuentra aislado tras confirmarse que uno de los dos fallecidos en las últimas horas dio positivo a coronavirus COVID-19, lo que provocó un motín.

Por lo pronto, los 19 contactos directos de los dos compañeros de celda están confinados en la guardería del recinto mientras se espera las pruebas de la segunda víctima mortal. Desde Régimen Penitenciario anuncian la aplicación de cinco acciones para evitar mayores contagios entre los privados de libertad, el personal administrativo, médico y policial.

“Queremos vivir”, “libertad, libertad” coreaban anoche decenas de reclusos desde el patio de la cárcel, según un video difundido en las redes sociales.

La primera víctima tenía 53 años y era tecladista del grupo musical de la congregación evangélica del pabellón 13 de régimen abierto del PC-4. Tenía cuatro hijos y presentaba los síntomas desde hace más de una semana. Fue trasladado al hospital, donde le tomaron las pruebas y devuelto con la población carcelaria. Estaba detenido preventivamente desde hace dos años y sin sentencia por el delito de narcotráfico.

El segundo tenía 57 años y murió ayer en la madrugada, cuando era trasladado al hospital por insuficiencia respiratoria.

El viceministro de Régimen Interior y Policía, Javier Issa, explicó que ambos reclusos tenían enfermedades de base. El primero, diabetes, hipertensión y cardiopatía; el segundo, asma. En ambos casos, se aplicó el protocolo para manejo de cadáveres COVID-19.

La autoridad indicó que están viendo la posibilidad de trasladar a los sospechosos o confirmados a un lugar fuera de la cárcel para no poner en riesgo a la población carcelaria.

A través de un comunicado, Régimen Penitenciario decidió el aislamiento inmediato; desinfección y fumigación de las instalaciones del penal; apoyo de brigadas médicas del Ministerio de Salud para examinar a toda la población penitenciaria; agilizar los trámites de indulto a la población de alto riesgo y vulnerabilidad; reforzar medidas de bioseguridad; y reunión interinstitucional de emergencia.

Hasta marzo de 2020, en Bolivia existían 18.108 personas privadas de libertad, de las cuales 16.905 son hombres y 1.203 mujeres, según datos de Régimen Penitenciario difundidos hace unos días por la Oficina de Las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), reportó EFE.

Del total de reclusos, 6.423 cuentan con sentencia y 11.685 están detenidos preventivamente, según la misma fuente.

El hacinamiento de las cárceles bolivianas a consecuencia de la tardanza de los procesos judiciales ha ocasionado en los últimos años serios problemas, entre ellos varios episodios de reyertas con decenas de muertos, además de peleas por el control entre distintas bandas criminales.

LA POLICÍA Entre tanto los contagios continúan en la primera fila de batalla contra el coronavirus COVID-19. El comandante General de la Policía, Rodolfo Montero, informó, citado por ABI, que 131 efectivos policiales, de los cuáles 87 son de La Paz, están infectados y en aislamiento. Su condición de salud es estable, al igual que la de ocho efectivos que se recuperaron.

Montero aseguró que los pacientes reciben la debida atención médica en los centros de aislamiento y, en algunos casos, en sus domicilios, con todos los protocolos de bioseguridad establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En Trinidad (Beni) se decidió el aislamiento en sus viviendas de 30 uniformados por sospecha de contagio ya que presentan todos los síntomas. Se espera los resultados de las pruebas de laboratorio que fueron enviadas la semana pasada.

Hasta la fecha, el coronavirus provocó la muerte de tres miembros de la Policía Boliviana. El último fue del cabo Porfirio Ramos, que formaba parte del Batallón de Seguridad Física Privada en Trinidad. Ayer se le rindió un homenaje póstumo.

Ramos, oriundo de La Paz, fue destinado a esta región del país. Cumplía funciones en una entidad bancaria.

«En estos momentos de dolor ninguna palabra puede compensar; es una gran pérdida de un hermano, padre, hijo y un digno camarada. Debemos honrar con gratitud su valor y ejemplo pues ha arriesgado la vida para la convivencia pacífica de la sociedad. Se convirtió en un héroe y guardián policial», manifestó el comandante departamental de la Policía, Walter Álvis.

En las filas militares, los contagios alcanzaron a 11. Desde el Ministerio de Defensa  se informó el domingo que son 8 de personal de cuadro y 3 entre soldados y marineros; dos de ellos fallecieron y uno logró recuperarse. Cinco son de Santa Cruz, cuatro de Beni, uno de La Paz y uno de Tarija.

Entre tanto, ayer el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, entregó 25 vehículos para fortalecer el trabajo de la Policía en medio de la emergencia sanitaria.

Agregó que los vehículos recibidos, a través de la Unidad Administrativa de Bienes Adjudicados (UABA), serán remitidos de inmediato a diferentes unidades de los nueve departamentos del país.

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